sábado, 6 de junio de 2009

DESARROLLO E INNOVACIÓN TECNOLÓGICA. Cadena de valor de la piel de conejo


Alternativas tecnológicas desarrolladas por el Centro INTI-Cueros para promover la cadena de producción y valor de la piel de conejo.


Desde hace algunos años se produjo una atípica demanda de servicios calificados sobre la valorización de la piel de conejo. Por un lado, la demanda de carne de conejos en el mercado internacional y, por otro, la de cueros para la elaboración de diversas manufacturas, incentivaron la generación de criaderos y cooperativas en distintas regiones de nuestro país. Sin embargo, existen emprendimientos que fueron creados sólo para la comercialización de la carne que, debido a dificultades para su exportación, ven en la elaboración de cueros y sus manufacturas la posibilidad de mantener rentable la actividad.


Este sector -especialmente los pequeños emprendedores dentro de la cadena de valor de la piel de conejo- requiere el fortalecimiento de dicha cadena, incluyendo el eslabón de la curtiembre. Para ello, el Centro de Cueros del INTI viene avanzando en el estudio del procesamiento de la piel de conejo con y sin pelo, y en la vinculación con productores para incentivar el desarrollo de los eslabones manufactura y comercialización, en estrecha vinculación con los procesos de curtiduría y terminación


Planta Experimental de Curtiduría del Centro INTI-Cueros, donde se optimizó el tratamiento de la piel de conejo.


Las actividades del Centro, en esta dirección, están orientadas al desarrollo de una tecnología de procesos que permita elaborar pieles de calidad, apropiadas para satisfacer los requerimientos de los mercados nacionales e internacionales, y promover el desarrollo e integración de los eslabones manufactura y comercialización. Además, en el marco del Programa del INTI de Unidades Productivas Tipo (UPT) -que consiste en diseñar y desarrollar modelos de emprendimientos económicamente sustentables-, el Área de Tecnología de Producción del Centro INTI-Cueros se encuentra diseñando, a nivel de ingeniería básica, una instalación tipo para la elaboración de cueros de conejo. Asimismo, este proyecto contempla una unidad demostrativa con capacidad de producción para la terminación artesanal-semiindustrializada de cueros con y sin pelo, atendiendo a las condiciones específicas de los productores de las distintas regiones y las características de los eslabones manufactura y comercialización.

Pelo de conejo como materia prima

Para la elaboración del cuero de conejo depilado se optimizó un proceso de pelambre no destructor del pelo con el fin de valorizar este producto. En la Planta Experimental de Curtiduría del Instituto se adecuó un ‘depilado bandera’ en pasta (a base de harina, cal y sulfuro de sodio) que permitió desprender manualmente todo el manto de pelo. Luego del depilado, la piel fue tratada en un ‘baño de calero’ para completar la remoción fina del pelo. Las muestras de pelo así obtenido fueron enviadas a artesanos de la Provincia de Córdoba para probar la factibilidad de ser hilado y su posterior uso en la elaboración de tejidos. Los primeros resultados fueron alentadores. El pelo de conejo pudo ser hilado junto a lana de oveja y se hicieron muestras de tejido. A su vez, para potenciar y enaltecer las aplicaciones del pelo así como las del cuero depilado terminado, se contó con la colaboración del Programa de Diseño del Instituto, el cual dispone de conocimientos y experiencias en el uso de la lana de oveja de menor calidad para elaborar diferentes artículos.

Servicios tecnológicos

Los estudios realizados permitieron obtener nuevos conocimientos, especialmente en las diferentes fases del procesamiento de pieles de conejo con y sin pelo. En este sentido, se adaptaron los procesos de curtición mineral (sales básicas de aluminio) y curtición orgánica (glutaraldehídos) en la piel con pelo; y de curtición vegetal y recurtición con curtientes sintéticos de base acrílica en la piel depilada. En el procesamiento de la piel con pelo -fundamentalmente en el proceso de tintado- se han realizado varios estudios sobre las variables relevantes del mismo, tales como temperatura, tiempo, relación peso-piel-volumen de agua, pH, naturaleza y concentración de los colorantes. También se estudió la tintura doble faz (cuero y pelo) y las tinturas de pelo solamente. Por otro lado, el desarrollo de terminaciones naturales, es decir, de aplicación de polímeros filmógenos y lacas de base poliuretano y nitrocelulosa en forma moderada; y el empleo de auxiliares denominados agentes de toque que le otorgan calidez, suavidad y tersura al tacto, mejoraron apreciablemente el cuero final. La adaptación de las operaciones de rebajado y esmerilado optimizaron, a su vez, el aspecto de la felpa del lado flor.

Vinculación con cunicultores

A partir de este desarrollo, el Centro INTI-Cueros se propone apuntalar la generación de una red regional de cunicultores con el fin de replicar cadenas de valor en las diferentes zonas del país. A su vez, el contacto dinámico con los productores –sobre todo de las localidades de Bordenave y Berisso– permitió mantener el flujo de pieles necesario para sostener el desarrollo de los procesos tecnológicos mencionados, para los cuales se utilizaron en el transcurso de un año, aproximadamente 2.000 pieles de conejo. Además de los cunicultores de las localidades indicadas, el Centro de Cueros está llevando a cabo actividades con productores de las localidades de Capilla del Monte, Provincia de Córdoba; de Lobos, Alberti y La Plata, Provincia de Buenos Aires; y de Neuquén.

Contacto
Carlos Cantera
ccantera@inti.gob.ar

http://www.inti.gob.ar/

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